La disparidad entre los radiadores convencionales que conocemos de siempre y los sistemas de aerotermia con radiadores radica en que estos últimos están diseñados para ofrecer las mismas capacidades, pero empleando temperaturas de agua más bajas (por eso se denominan radiadores de baja temperatura).
La opción de la aerotermia con radiadores se presenta como una excelente alternativa al suelo radiante, ya que permite disfrutar de las ventajas de la aerotermia sin necesidad de realizar grandes obras, lo que conlleva una reducción de costes en la instalación.
Aunque el suelo radiante sigue siendo la opción más eficiente, si el presupuesto es limitado, la aerotermia con radiadores se convierte en la mejor elección.
A pesar de que el concepto de calefacción por aerotermia suele asociarse con radiadores de baja temperatura, cada vez hay una mayor demanda de utilizar el sistema de aerotermia con suelo radiante.